martes, 1 de junio de 2010

EL NUEVO PERFIL DEL LICENCIADO EN CONTADURÍA FRENTE AL SIGLO XXI

AUTOR: L.C. LUIS GERARDO GARCÍA GARCÍA

Los marcados cambios en la economía mundial, la formación de nuevos bloques políticos y económicos internacionales, las transformaciones de los entornos productivos y organizativos de las empresas, así como el avance en las tecnologías de información y de comunicación han propiciado un mercado más abierto entre las naciones.

Esto ha hecho necesario también que las empresas requieran de servicios profesionales de auditoría, fiscal, control interno, finanzas, costos, normatividad contable local e internacional, etc., más integrales y especializados, que las apoyen en la consecución de sus objetivos de negocios, siendo precisamente los servicios del contador un factor fundamental para el logro exitoso de los mismos.

Particularmente se ha observado que el contexto globalizante y de mundialización económica, y los muy sonados escándalos financieros de las empresas Enron Corporation y WorldCom, tuvieron una incidencia trascendental para la ineludible transformación y renovación de los servicios que ofrece la contaduría pública, una renovación que ha hecho necesario la incorporación de un enfoque más internacional, más financiero y de mayor atención y revisión del control interno, con un mejor manejo informático y de un mayor apoyo a la administración de las empresas.

Bajo esta perspectiva, nuestra profesión contable ha dejado de centrar su atención en áreas de corte técnico-contable que anteriormente sólo procuraban cubrir y satisfacer necesidades sociales locales y de un apoyo contable y administrativo – muy limitado- para la alta administración de las organizaciones, en donde el conocimiento sobre la elaboración, revisión e interpretación de estados financieros, así como del cumplimiento de las obligaciones fiscales, constituía una de las principales preocupaciones de la profesión.

Precisamente nuestra universidad, sensible a las nuevas exigencias, emprendió en el año de 2007 una adecuación del plan de estudios de la carrera de contaduría –así como el de otras profesiones- para que su diseño curricular incluya asignaturas que puedan cubrir los nuevos requerimientos sociales en un mercado laboral más competitivo

Algunas de estas asignaturas para la carrera de contaduría, son:

Con el enfoque internacional: Impuestos internacionales, Finanzas internacionales, Contabilidad internacional. Con el enfoque financiero: Administración de riesgos financieros, Seminario de contabilidad financiera, Finanzas corporativas, Tópicos de normatividad en información financiera. Con el enfoque administrativo, de apoyo a la dirección: Habilidades directivas y gerenciales, Contabilidad administrativa, Seminario de contabilidad administrativa. Con el enfoque de control interno: Sistemas de control interno. Con el enfoque informático: Software para registro contable y formulación de estados financieros, Software para manejo de costos

Conviene destacar que algunas asignaturas que no son nuevas pero que siguen constituyendo parte de las áreas exclusivas y de un gran campo de actuación para el contador en el actual entorno socioeconómico, y que por supuesto no debieran dejarse de lado u olvidadas, son: Contabilidad, Auditoría, Fiscal, Costos, Presupuestos.

Así pues, el nuevo perfil del L.C. frente al siglo XXI, sería el de contar con una formación académica y profesional muy sólida y de alta calidad en las áreas y enfoques antes analizados: internacional, financiero, de control interno, informático y de apoyo a la alta administración, así como en áreas que desde su origen han sido exclusivas de la profesión: contabilidad (básica, intermedia y avanzada), auditoría, fiscal, costos, presupuestos; pero siempre a la par de bases, principios y valores éticos y humanísticos bien reforzados, y con un marcado repertorio de actitudes, habilidades y destrezas que le permitan hacer un uso virtuoso de sus conocimientos.

Es importante resaltar que en el desarrollo de este nuevo enfoque, nosotros los docentes tenemos un papel medular, toral, ya que al fungir dentro de la institución escolar como facilitadores, orientadores, guías, formadores, asesores, etc., tenemos el deber moral de poner nuestro máximo empeño para contribuir en que el estudiante de contaduría pueda lograr un mejor apego y cumplimiento con este nuevo perfil frente al siglo XXI que ya llegó, y llegó para quedarse.

Cumpliremos así mejor con nuestro deber de educar, en toda la extensión de la palabra.

¡Pongámonos las pilas!



DATOS:

Luis Gerardo García García
Licenciado en Contaduría por la UNAM
Pasante de la Maestría en Educación
Catedrático en la UNAM y UNITEC
Ex auditor y consultor fiscal de la Firma Internacional: KPMG
Articulista en la revista Consultorio Fiscal
Conferencista en la UNAM y UNITEC
Consultor fiscal independiente
Maestro de asignaturas de contabilidad, auditoría e impuestos.

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